Siguiendo las indicaciones de una querida y respetada compañera, comimos en un lugar repleto de arte, sabores y tranquilidad. Y disfrutamos de La Hormiga, de la D.O. Ribera del Duero, con una tinto fino de altura, muy expresiva, autóctona y elegante. Fueron días de viento helador y paseos campestres, de manos cómplices, de sendas compartidas.
Y así vamos caminando por este amor que nos envuelve. Entonces, sonó Our love, de Samm Henshaw.