Hay veces que suceden estas cosas, por la misma razón por la que en otros momentos ocurre lo contrario: porque sí. Todo lo que podía salir bien aquel día, salió bien. El día fue radiante, con un calor soportable y una ciudad amable y acogedora que cumplió con creces lo que nos iba prometiendo. La amistad brillaba por las calles y se fijaba en nuestras miradas. Hasta las noticias nimias fueron positivas. Y en un lugar indescriptible e irrepetible disfrutamos de una gran comida y de Nabulé Esencia, de la D.O.P. Campo de Borja, con una uva garnacha potente, muy frutal y original.
El colofón fue compartir con I. y A. un maravilloso concierto de Silvio Rodríguez lleno de recuerdos, egregia musicalidad y más amistad. Entre otras canciones admirables sonó esta dedicada a Pepe Mújica, Más porvenir.




