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lunes, 13 de septiembre de 2021

Habla Nº20

 


Me ocurre con relativa frecuencia pedir un vino de la carta y que esté agotado. Entonces suelo tener pensada una alternativa, pero aquel día el sumiller nos recomendó Habla Nº20, de la D.O. Vino de la Tierra de Extremadura, y decidimos aceptar la sugerencia. Disfrutamos de su syrah con una intensidad paradisíaca, de cada sorbo floral, de cada destello carmesí, de cada aroma penetrante. Un vino inmenso.

Estábamos con M., visitando lugares de añoranza, recordando calles y paseos, reviviendo risas. Y en el camino de vuelta, entre el cansancio y los pensamientos, sonó la voz inmensa, la música añorante, de Phil Collins en Another day in paradise.


sábado, 9 de enero de 2016

Habla de ti


Fue en casa de M. y D. Nos juntamos con ellos A. y A., M., M. y R. y nosotros. A., S., N. e I. disfrutaban de los juegos. Empezamos con unos entrantes deliciosos y los regamos con Habla de ti, de la D.O. Vino de la Tierra de Extremadura, lleno de uva sauvignon blanc que lo hace tan amarillo como se ve, fresco, brillante, frutal e intenso. El resto de la comida fue igual de espectacular, de sabrosa, de inolvidable.

Cuando nos despedimos, salimos de allí con el alma henchida y felices, con ganas de regresar. Lo preparó todo M., a su manera, como la bodega crea este vino blanco, con originalidad, con generosidad, con arte.

Los mismos atributos que nos muestra Frank Sinatra en esta interpretación de My way.


viernes, 10 de julio de 2015

Habla del silencio


Habla del silencio, de la D.O. Vino de la Tierra de Extremadura, es un ejemplo de cómo el cuidadoso trato de la materia prima y la sapiencia vitivinícola producen caldos de una calidad extraordinaria. Armado con uvas syrah, cabernet sauvignon y tempranillo, habla también de cerezas, moras, menta y pimienta, y de frescura y acidez, y de guitarra y conversación.

Lo conocimos porque P. y F. nos lo presentaron en un lugar casi inhóspito, un fin de semana intenso de lluvia y recuerdos. Desde entonces volvemos a él de forma periódica, como un ave migratoria que busca su salvación.

Un placer único y repetible: recostado en el sillón, la chimenea recién avivada, con una copa de Habla del silencio, releer El periodista despedido, de Ontañón, mientras suena la banda sonora del libro, por ejemplo The boy with the arab strap, de Belle&Sebastian.