Hacía semanas que queríamos volver a este lugar de gustos exquisitos y ambiente cautivador, de platos muy cuidados y una variedad de vinos inmensa, excepcional. Disfrutamos de una cena deliciosa y, guiados por la sapiencia que nos mostraron, la acompañamos con Syrah d'Ogier, de la I.G.P. Collines Rhodaniennes, en el Valle del Ródano, en Francia, un vino potente, pero amable, elegante y frutal, persistente como el tiempo que lo deleitamos.
Poco después, mientras recordábamos el disfrute y las emociones, sonó Baba O'Riley, de The Who.
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