Que la vida está llena de contradicciones es algo que he dejado vislumbrar más de una vez en esta especie de diario. Conviven el ayer y el mañana, lo somero y lo profundo, la memoria y la esperanza. Recordé los años que hubiera hecho M. y su sonrisa sin argucia, a la vez que celebramos los escasos de D., su alegría y seriedad. Brindamos por seguir juntos con Laus Reserva, de la D.O. Somontano, un vino brillante y afrutado con una uva cabernet sauvignon reconocible.
Mientras nos dirigíamos a este destino deseado escuchamos Lo malo de ser bueno, de Cuarteto de Nos.