Aquel día brindamos por M., que hubiera cumplido años y a quien indefectiblemente recuerdo a cada instante, a cada paso, a cada sueño. Lo hicimos con una de sus comidas favoritas y con Piedras de San Pedro, de la D.O. Ribera del Duero, con una magnífica tempranillo granate, compleja, muy potente y con un sabor a cacao que me transportó a una época muy lejana. Nos lo recomendó S., a quien también recordé con familiar agradecimiento.
De ese remoto tiempo es Qué te pasa, de Manolo Tena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario