Nuestro periplo comenzó con una maravillosa cata y una degustación excelsa, con aguas de serenidad y luces apagadas, paseos sin caretas y regreso silencioso. Seguimos en una casa reiterada con A., M. y R., disfrutando de la prole y las paredes, de un arroz caldoso y unas pizzas caseras. Y de Yllera chardonnay, de la D.O. Rueda, verdoso y afrutado, sabroso, equilibrado y evocador.
El colofón llegó gracias al criterio musical de I., que siempre nos muestra algo evocador y excelso, como esta versión de House of the rising sun interpretada por Mumford & Sons, acompañados por Trombone Shorty y Celisse.
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